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javiherrero, un maño en México

Homenaje a un sabio de Zaragoza que se nos ha ido: el gran profesor don Antonio Beltrán.

Fue hace cinco días y como otras noticias, lo encontré en Internet.

Don Antonio Beltrán era un sabio de los que ya quedan muy pocos. Había nacido en Sariñena, un pueblo de Huesca famoso por su laguna y las seguidillas. Don Antonio Beltrán era arqueólogo, entre otras muchas cosas, había trabajado en Radio Zaragoza (ahí lo oía yo) y se me hizo mucho más familiar cuando me entregaron un día una Crónica de Zaragoza de un año reciente. Pues bien, Don Antonio Beltrán era el cronista oficial de la ciudad de Zaragoza y sus crónicas eran eruditas a la vez que amenas. De estas personas con las que siempre aprendes y con las que estarías días y días, simplemente, escuchando.

Y lo que más me agradó fue saber que Don Antonio Beltrán era muy amigo de Juan Vicedo, un entrañable amigo de Madrid y voluntario veteranísmo de Intermón, que me contaba lo buena gente que era Don Antonio. Si alguno leéis esto y le podéis enviar un abrazo a Juan de mi parte, os lo agradeceré mucho.

Y que leáis la breve crónica que hace el Periódico de Aragón de la última despedida y el obituario de El Mundo:

http://www.elmundo.es/elmundo/2006/04/30/obituarios/1146388673.html

http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=247142

 

 

La regularidad de las tormentas

Hacía días...

Novedades. Vivimos en una nueva casa: más grande, con más luz, más céntrica y con internet por cable. Ya hace bastantes días de la mudanza, exactamente 10. Me voy acostumbrando. La mejora es muy notable. Y uno de los detalles más destacados es que tenemos un pequeño patio en forma de L que tiene unas bonitas plantas. Pero no de cualquier tipo: NO. Hay un pequeño rosal, tres plantas de hojas enormes y otras especies que desconozco (no piensen mal los fumetas...), pero que le dan un encanto particular a este jardincillo. ¿Seré a partir de ahora un fiel jardinero, un "constant gardener"?

Y cuando me preguntaba cómo hacían estas plantas de grandísimas hojas verdes para sobrevivir al sol del mayo mexicano, van y se presentan las tormentas. Ya van varios días y su regularidad confirma todo lo que había oído en España sobre las tormentas de verano en esta zona de la Tierra. Por la mañana, sol potente; a media mañana, las nubes ya pueblan el cielo. A eso de las 3 de la tarde, comienzan los truenos y rayos, y no hay que esperar mucho más para que comiencen a caer las grandes gotas. A veces pienso que lo único que es puntual aquí son las tormentas. Pero ya, ni eso, pues las esperaban para el día 15 de mayo y se han presentado así, con una quincena de antelación.

Y qué gotas. Dan ganas de sacar una regla y medir el diámetro porque los gotones golpean con gusto. Hoy iba en un taxi cuando comenzó a llover. No sé si es que la carrocería aquí es de un acero diferente (que tal vez, por eso de las marcas de coches diferentes) o quién sabe, pero el caso es que las gotas golpeaban el techo con unas ganas, que cualquiera diría que aquí no hubiera llovido hace tiempo. Y el caso es que ayer, fue igual. Y ojito con los charcos, que son pequeños lagos urbanitas...

 Ahora, es de noche y las tormentas descansan. Será hasta mañana. Puntuales ellas.

Yoga matutino

Quienes me conocen saben bien de lo costoso que me resulta dejar las 8 horas de sueño antes de que se cumplan. Pues bien, sin echar antes de tiempo las campanas al vuelo, parece que empezar la mañana con una hora y media de estiramientos y yoga más chapuzón breve en la piscina del club es mucho mejor que el despertador de turno (que de todas formas, hay que ponerlo a las 6 de la mañana).

¡¡¡Compañer@s de IO Madrid: a las 6 de la mañana!!! Ni Mati, ni Maripaz, ni la misma Lolita. Quién iba a pensarlo de mí, habitante gustoso de las calles del sueño y la nocturnidad.

Reconozco que sólo llevo dos días. Y que verme haciendo los estiramientos es un buen capítulo cómico. Tampoco vayáis a imaginar que estoy ahí levitando, con la cabeza afeitada, una túnica blanca y el ohm permanente. No, no, no. Llevo con seriedad el tema pero sin elevaciones místicas....

 ...todavía :)

Lo cierto es que el cuerpo se encuentra mucho mejor y las sensaciones para el resto del día son buenas. No hay necesidad de café ni estimulantes (a pesar de las 5 horas de sueño, que no es recomendable...) y con el buen clima, todavía se hace más gustoso trabajar, pasear, hacer fotos...lo que haga falta. Martha me animó para realizar el esfuerzo de acudir temprano y aunque al principio pensé que esto estaba fuera de mis mortales límites...pues ya ven. Tan campante.

Y ahora algún detalle técnico....mmmm...

Bueno, no se me ocurre ninguno. Una recomendación para leer. Un libro de Mircea Eliade,  humanista del siglo XX y persona más que interesante. El libro, ahora que se va acercando la fecha, se llama "La noche de San Juan". Está en la editorial Herder. Increíble libro.

¿Una canción? La llevo en el iPod: "Soot and stars" de Smashing Pumpkins.

Buenos días!!!!!!

 PD: Releyendo está crónica, está de un optimista exultante que me chirría... En fin, es lo que ha salido.

Sin televisión

Andaba escaso de ideas a la hora de titular este pequeño fragmento. Pensaba..."¿qué ha sucedido hoy por aquí que merezca la pena contarse...?" y así, de primeras, pues he pensado que entre que escucho mucho menos la radio de lo que lo hacía cuando estaba en España y que hoy no he comprado el periódico...PUES QUE NO TENEMOS TELE. Ni en Madrid durante el último año ni aquí. ¿Raros? No jodas. Es sólo una opción.

Pero sí que pasan cosas que no salen en la tele. Una de ellas, la conversación genial con mis compas de Intermón Oxfam vía SKYPE. Hecho memorable y que provoca el asombro que no hay que perder. Perdona Irene por robarte 40 minutos de chamba. Y saludos a todas las demás!!!

Pasó también que instalé mis fotos para la exposición de la VI Semana de Encuentros Creativos en la Universidad Latina de América (UNLA), una pequeña pero interesante universidad privada de Michoacán. Allí están algunas de mis fotos preparadas para su exhibición pública mañana.

Pasó también que estuvimos tomando Martha y yo un café con tres amigas suyas: América (que es muy amiga mía), Karime y Marisol. Y pasamos un buen rato conociendo nuevos productos que hay en el mercado de la salud y cosas así. Es que esto último es secreto. Por eso, daré más detalles más adelante...

 Ya veis, cosas del día a día. Mañana por la mañana volvemos al yoga. Tengo agujetas (aporreado lo llaman aquí: más obvio pues...) y espero no romperme en una asana. Lo cierto es que ayer, tras el yoga, me sentí con mucha energía todo el día. La verdad.

Y es todo por hoy. Noticias sin tele.

Y por Salamanca, ¿triste y sola la Universidad...????

Ladridos nocturnos

Morelia es una ciudad grande, extensa. Apenas tiene algún edificio que supere los cinco pisos. El resto, con la peculiaridad del casco antiguo, son edificaciones en fraccionamientos. Y el lugar en el que yo resido es uno de estos fraccionamientos: una porción de terreno en la que se edificaron de forma líneal pequeñas casitas. Peñablanca está, pues sí, en una elevación no muy grande al este de la ciudad. Aquí hay siempre un ambiente tranquilo, como de pueblo.

Y en la noche cuando ya nadie anda ahí afuera, es el turno de los perros.  Ya sólo ellos, discutiendo qué sé yo las historias de sus vidas. La misma cantinela, los mismos protagonistas.  Y cuando los de más cerca deciden callar, siempre hay alguno lejano que insiste e insiste...

Y es que aquí, por las noches, todavía se oye a los perros ladrar.

 

Zoológico

Morelia lo tiene. Su nombre "Lázaro Cárdenas", en honor al general de Michoacán que gobernó este país en los últimos años de la década de los 30. Gracias a él, centenares de niños españoles del lado republicano se refugiaron en México de la barbarie, allá por el año 1937. Luego, el exilio de la derrota trajo aquí a  muchos más españoles a los que México abrió sus puertas. Conviene no olvidar esto en los tiempos que corren en España. Puestos a dar más datos de actualidad (en lo que parece ser una constante en la vida política mexicana) el hijo del general Cárdenas, Cuauhtémoc, es uno de los políticos más conocidos de este país: eterno aspirante a la presidencia de la República, perdió su gran oportunidad en el año 1988, cuando el PRI hizo de las elecciones presidenciales uno de los más increíbles ejercicios de fraude que se recuerdan en la era Moderna. Todo el mundo coincide en que esas elecciones las ganó el PRD, Partido de la Revolución Democrática, que encabezaba Cuauhtémoc. Luego fue jefe de gobierno del DF y ahora, su figura ha quedado ensombrecida por el tirón popular de López Obrador, actual candidato del PRD a las elecciones presidenciales del próximo mes de julio.

Y ahora, en Michoacán, el gobernador del estado es nieto de Lázaro Cárdenas e hijo de Cuauhtémoc...Así que lo de las dinastías no es sólo cosa de las Monarquías. Y esta familia no es la única. No.

Pero volviendo al zoológico y a los animales...tal vez la escena política de México sea algo parecido a un zoo. Con certeza es menos variada. Abundan los carnívoros. Antropófagos incluso.

Disquisiciones aparte, brilló ayer el sol en el Zoo. Me asombró la perfección geométrica en la piel de las cebras.  Otro detalle, el trotar de las jirafas, indescriptible. Y siempre los niños. Este país rebosa infancia por todos los lados. En ocasiones, parecía la especie triunfadora en el zoo. Y en  todo el país. Recuerdo que un día me subí a una camioneta combi (un tipo de vehículos para el transporte público) y de 15 personas que íbamos en su interior, 8 eran niños menores de 5 años. Alegra ver este paisaje.

Por la noche, alquilamos en un "Blockbuster" "M.A.S.H.", la película. De pequeño veía la serie en casa y se me quedó ya el ritmillo de la melodía: taará tará taará taaraaa... Chula. La peli me la recomendó un compañero de trabajo en IO, César (saludos). Bonita canción "Suicide is painless". "Manic Street Preachers" tiene una versión muy buena.

 

Michoacán arde

Esta tendencia a escribir poco aunque largo, entra ya en sus últimos instantes. Por fin tenemos internet en el departamento (Opción Telmex, principal compañía de telecomunicaciones de México y una de las grandes de Latinoamérica. Aquí Telefónica es segundona. Telmex pertenece a Carlos Slim, un gigamillonario que está en la lista de Forbes entre los diez primeros del mundo. Ahí queda...) y ya puedo escribir con más calma y más seguido.

Sábado santo en Morelia. Ocioso, para que negarlo. Os comunico que durante un mes estoy invitado en un club deportivo (Britania se llama) y esta mañana estuve nadando tranquilamente en la alberca. Je!

Pero el motivo del comentario de hoy son los incendios que asolan Michoacán y que me ponen la vena del cuello de dimensiones hulkianas (del "increíble Hulk, "La Masa"). Sucede que el calor aquí es ya grande. Rebasamos los treinta en el área de Morelia y en otras zonas del Estado se superan ampliamente. No hay día en el que al asomarme al horizonte no se vean columnas de humo de las laderas de los volcanes. Y no son los volcanes, que aquí, por ahora, parecen extintos. Son los bosques, arbustos, terrenos de labranza que arden día y noche.Y aquí, lo de los recursos para apagan los fuegos sí que es de tercer mundo. Y la impotencia es grande. Los hidroaviones todavía no han llegado para estos menesteres. ¿Y cómo surge el fuego?

Piensen mal y acertarán.

¿Y los políticos? Pues en la infinita campaña. Pero este es ya tema para un inmediato artículo.

Darío Franco, Monarcas y la Corona de Aragón

Atención: este texto contiene información relativa al mundo del fútbol. Continuar leyéndolo o no es tu responsabilidad. Los efectos secundarios, en todo caso, pueden estimular la curiosidad.
La primera vez que estuve en Morelia fue en el otoño de 1999.  Una mañana de esos días de septiembre, mientras circulaba en coche, reparé en el rótulo de una tienda de deportes: “Darío Franco". (En este momento, solamente los muy aficionados al fútbol y de Zaragoza habréis hecho la conexión necesaria para entender lo que os voy a contar. Para los demás, será una anécdota interesante) Me sorprendí al leer este nombre y es que el tal Darío Franco fue uno de los mejores jugadores que tuvo el Zaragoza a principios de los 90. Alto, argentino y centrocampista,  lo recuerdo como un jugador con pundonor y garra, buen ladrón de balones y notable rematador de cabeza. Como se dice en el mundillo, “imprimía carácter al club”. No recuerdo cómo fueron las circunstancias de su marcha del Real Zaragoza, pero el caso es que años después aterrizó en tierras mexicanas, en Morelia. Y aquí jugó con los Monarcas, el equipo de la ciudad. Conviene aclarar que los Monarcas no tienen nada que ver con una forma extraña de denominar lo “Real”, tal como sucede con el REAL Zaragoza o el REAL Madrid, por ejemplo, cuyos escudos tienen coronita y todo. No, en este equipo no van ni de reales ni de monárquicos. Lo de MONARCAS le viene al club porque en este estado de Michoacán reside durante una buena parte de su vida la increíble Mariposa Monarca. Es una hermosa especie que realiza un larguísimo viaje desde los bosques del norte de Estados Unidos y Canadá hasta los de Michoacán. Concretamente, hasta la zona de Angangueo (nombre Purépecha, una de las etnias indígenas del estado). Además de la proeza del viaje, la mariposa da un color increíble a estos bosques, por fin protegidos. Y por todo lo que supone simbólicamente, la Monarca es un icono que se utiliza a doquier en publicidad y otros elementos comunicativos de aquí…y de allá. Tanto que viajes Marsáns la ha incluido “sutilmente” en unos faldones publicitarios que coloca en prensa. Por si alguien quiere comprobarlo, que sepa que la mariposa es de color anaranjado y negro con manchas blancas, creo recordar. Y grande (http://www.ccu.umich.mx/mich/monarca/mon-inicio.html)
Retornando a los otros Monarcas y a Darío Franco, se da la curiosidad que ahora es Darío Franco el que entrena al club de fútbol que juega en la primera división de México. Esta temporada está siendo gris para el equipo y como a los Monarcas no les iba muy bien, no hace mucho que decidieron proponer a Darío Franco como entrenador.
Y parece que no le va mal por ahora.

Por cierto, y hablando de entrenadores y fútbol mexicano. ¿Sabéis quién está entrenando también por aquí? Un viejo conocido de la afición maña. Aunque lo de viejo no será por los días que duró, porque el cierzo se lo llevó pronto de Zaragoza.  Pues sí, Juanma Lillo, el de la “escuela de Menotti y Valdano” y que en Zaragoza no se comió ni una rosca (y tampoco una trenza de Almudévar, ¿eh?). Eso sí: hablar, pico de oro. Ahora entrena a los Dorados de Culiacán, equipo de evocador nombre del estado de Sinaloa, fronterizo con los EEUU . Con Lillo está también Guardiola (intentando jugar) y ahora lesionado. Si os apetece, os recomiendo que naveguéis un poco por páginas deportivas mexicanas para saber qué paso con Lillo hace poco... (iban de pena y es complicado explicar los líos con la directiva) Surrealismos futbolísticos aparte, parece que los Dorados brillan más últimamente.
Y nada más, que muchísimas gracias a l@s que hayáis llegado hasta aquí.

¡Ah! Se me olvidaba. La camiseta de los Monarcas de Morelia es roja y amarilla en franjas horizontales. Ya veis, como la bandera de la Corona de Aragón. ¡Qué cosas…!

Fotos ausentes pero maíz presente

Tengo problemas para descargar las fotos en este rincón desde el que escribo. Lástima. Mis disculpas. Quería que apareciera ya alguna imagen del color que tienen las jacarandas (árboles) que están floridas y decorando de lila las plazas de Morelia.

O de la catedral, que al atardecer compite con la de Compostela (aunque en Santiago hay menos ruido, dicho sea)

Y del extraordinario y extraño (al principio) rótulo de "ZARAGOZA" que se encuentra en el corazón de Morelia. Y que al verlo me lleva al surrealismo tan mexicano...

...pero que tiene una explicación: señala la calle Ignacio de Zaragoza, insigne general mexicano del siglo XIX.  Aclarado queda para quien venga de allá, de la ciudad del Ebro machote y piense que algo he tenido que ver yo en esto...Noooooo. Ya estaba.

Ah, y que me comenta Martha que se escribe Huitlacoche: es el hongo del maíz. Riquísimo.

Otro día os cuento sobre el maíz. Días y días podríamos estar hablando y comiendo maíz aquí...

 

...y el miércoles amaneció azul

Regresé anoche de una breve estancia en el DF, la capital de México, la increíble Tenochtitlán que es ahora una inconmensurable concentración de edificios, personas, coches y publicidad electoral. Sí, por todas partes. En el rincón inverosímil, donde todavía puede ser colgada una foto, pintado un lema de campaña...ahhhh, estos políticos mexicanos...su gigantesco ego compite con el tamaño de la ciudad.

Llegamos (mi amiga América y yo) en autobús desde Morelia. Atascazo extraordinario al entrar a la ciudad. Compensa lo que se encuentra uno al ir llegando: tras superar el caos de obras en el que vive Toluca (recuerdos a Madrid, pues), sólo resta superar la barrera montañosa que nos separa del DF. La carretera, ya de dos carriles, asciende entre bosques de abetos y qué sé yo qué variedades de árboles que hacen estos últimos kilómetros muy, pero que muy, agradables. Luego, un par de túneles y la conmoción ante lo que ves: lo inabarcable, los dominios del hormigón, el paraíso de CEMEX (cementos mexicanos), la gigantesca urbe del valle del Anáhuac que sigue evolucionando trepidante. Poco queda ya de lo que Cortés se encontró al llegar allá por 1519: el gran lago de Texcoco apenas resiste junto al aeropuerto; los canales en los que se desplazaban los habitantes de Tenochtitlán son ahora una atracción hermosísima pero apartada al sur de la ciudad: Xochimilco. Sí que quedan restos del magnífico imperio azteca (El templo del Sol, Tlatelolco...)...pero son ya anécdota entre la jungla defeña.

 Y a más de 2.200 metros sobre el nivel del mar, 20 millones de personas ven pasar las nubes sobre los volcanes (cuando se dejan ver por el smog). La ciudad de los multimillonarios y de la supervivencia diaria, de la escandalosa desigualdad. Del mestizaje más increíble que jamás he visto. 

Dormí en Tlalpan. Al sur. Tlalpan fue un pueblo cercano al DF. Ahora es un barrio al Sur, no muy lejos de la Universidad Autónoma de México, la gran UNAM en la que también juegan los Pumas (el equipo de fútbol, claro). Tlalpan es un rincón precioso, de calles estrechas, adoquinadas y fachadas de colores vivos. Yo me pasaría unas buenas tardes de tertulia en la plaza central. Y como no es posible, pues al menos, sí que disfruté de la cena (raviolis de cuitlacoche, más o menos se escribe así: es un hongo rico rico...) ¿ Y por qué en Tlalpan? Pues porque aquí vive y trabaja Checo, al que algun@s conocéis, y con él y con América, su compañera esposa, pasé una buena velada nocturna.

Y el miércoles amaneció azul.

Nubes morelianas

Poco a poco va desapareciendo la anestesia de la boca.

Sucede que cuando uno siente que tiene todo el tiempo del mundo por delante se dice "Vaya, ya va siendo hora de perder otro miedo". Y esto fue lo que hice hace unos días: decidí ir al dentista. Cierto es que una ligera afección bucal me estimuló, pero ya perdido el temor me di permiso para comenzar la revisión dental. Hoy ha sido el primer día de las "intervenciones". De lo que iba a ser una incrustación en una muela que ya tenía un negro pasado y más negro futuro, pasé a una endodoncia. ¡Toma ya! Pero no más, como dicen aquí. Ha ido bien y en su primera parte los efectos más inmediatos han sido ese adormilamiento bucal y el saborcillo terroso, raro, que deja en la lengua esa sustancia que te ponen en las muelas. Y como la anestesia de la boca se va yendo, aquí van llegando pues las palabras que se habían quedado dormidas.

Nubes blancas, de las que me gustan, las de Sisley, el pintor impresionista que ya es más marca de moda que pintor, casi... A mí,las nubes de sus cuadros, me encantan. Y de esas van llegando en estos días primaverales que son casi de verano español. Con esas nubes, la luz todavía es más hermosa y mi cámara comienza a sentirse a gusto entre las calles de caliza michoacana. Para quienes queráis saber cómo es  Morelia, además de daros una vuelta por Google y buscar, lógicamente, la ciudad, os cuento que me recuerda un poquillo a Salamanca, en el color de la piedra (no toda, pues la catedral es de caliza rosa). El centro de la ciudad está lleno de palacios con patios repletos de plantas gigantes. Hay multitud de conventos (como Santiago de Compostela, pues) y quizá, yo, le quitaría unos cuantos coches que ya le sobran. Estoy explorando sus cafés, sus pasteles (aquí lo de tarta no se entiende bien) y alucinando con los árboles de esta región. Ramiro, por si las conoces, aquí hay muchas "parotas". Increíble árbol.

Las nubes de las que os hablaba descargaron lluvia el sábado. Todavía no es época de lluvias. Llegarán, dicen, en uno o dos meses y de forma cotidiana.

Sigo con el iPod que le va poniendo banda sonora a los paseos por la ciudad. Siempre he sido más de escuchar el ruido de la calle, pero en determinados momentos, el motor de los coches no me estimula lo más mínimo, así que prefiero ponerme los supefashion auriculares del Nano y oír que me cuenta pues, qué sé yo, el de Smashing Pumpkins, por ejemplo.

Martha está hoy en la costa de Michoacán. Y yo, con ella, pues en una de esas nubes que pasan hoy por encima de nuestras cabezas. Tenía que decirlo. :)

Muchos abrazos y sí, llegarán las fotos.

hasta el siguiente

 

Los días en México

De vez en cuando, sigo mirando atrás. No son tantos los días (nueve hoy) desde que  aterricé en Toluca, un miniaeropuerto a poco más de 30 kilómetros al oeste del DF. (Comentarios del vuelo: hermoso despegue, con la sierra de Madrid todavía nevada al costado izquierdo del avión. Mar de nubes al salir de la Península y luz del sol hasta la sexta hora de viaje, aproximadamente. Durante todo el vuelo no funcionó el vídeo ni la música ni los juegos: nada de entretenimiento. Comida bien y el pasaje bastante agradable. De todas formas, los ceniceros de los reposabrazos me hicieron ver que el avión ya tenía unos días. Corroboré este pensamiento con los rótulos en francés, que abundaban más que los del idioma que mejor entiendo. Así que pensé: este avión debía de ser de Air France...Pero llegamos y bien. Sin mayor problema. Acaso unas tormentas bellas en la oscuridad del Caribe que se veían sobre la isla de Jamaica. Esto sí que es siempre espectacular. Ah! y la llegada a México sobrevolando el DF, millones de luces en el valle del Anáhuac. ¿pedante yo...? Nooo. Era así.)

 Lo dicho. Ya en Morelia. Nueve días ha pues. Os recuerdo a tod@s, como el tío de los Fraguel (eh Antonio??).

 Iré poniendo fotos diariamente. Fotos que merezcan la pena. Que os hagan entretenido este ratillo leyendo. Porque si no, ya veo que al segundo día por aquí no aparece nadie. NA-DIE.

 Martha bien. Trabajando. De todas formas, esta parte del blog, será de pago :)
Y yo, cada vez con la realidad más presente. Leyendo a Carlos Fuentes (¡gracias Lourdes y compañía) y comiendo bien, bien.

Os sigo contando ya

El iPod...¡¡¡vaya con el iPod!!!